Las glándulas salivales constituyen un sistema o red de glándulas: parótidas, submaxilares, sublinguales y glándulas salivales menores. Su función es secretar saliva para mantener un adecuado estado de humedad, lubricación y pH en nuestra boca. También son responsables de aportar proteínas y líquidos para la correcta salivación de los alimentos.
La mayoría de tumores de las glándulas salivales son benignos. A pesar de su benignidad, estos tumores tienden a crecer provocando una deformidad facial, molestias y dolor y, en ocasiones, afectación del nervio facial, además, un porcentaje de ellos pueden malignizar con el tiempo. Los tumores de comportamiento maligno son los primeros que debe descartar el cirujano maxilofacial.
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Aunque las causas de los tumores de glándulas salivales no están claras, se sabe que se presentan cuando algunas células de una glándula salival tienen mutaciones en su ADN. Existen algunos factores que pueden aumentar el riesgo de padecer tumores de las glándulas salivales, por ejemplo:
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Los principales signos y síntomas de un tumor en las glándulas salivales son:
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El diagnóstico de los tumores de las glándulas salivales se hace normalmente mediante:
Donde la TC y la RM localizan el tumor y describen su extensión, mientras que la biopsia se encargará de confirmar el tipo de célula (cancerígena o no). El tratamiento de la mayoría de las tumoraciones de las glándulas salivales es la cirugía, una intervención que requiere de gran formación y experiencia del equipo quirúrgico, ya que estas glándulas se localizan en áreas muy delicadas por su cercanía con el tronco del nervio facial y arterias y venas de calibre importante. |
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